🌊 El Síndrome de Moana: cuando el miedo te hace volver a la orilla.
- Ale Lenton

- 4 nov 2025
- 3 Min. de lectura

🚨 Alerta de Spoiler 🚨
Soy orgulloso Papá de Cony, de casi 4 años y ver pelis con ella me genera disfrute, aprender y pensar entre otras cosas en esto….
Hay una escena de Moana que refleja, con precisión, lo que muchos emprendedores viven sin darse cuenta.
Moana, futura jefa de su tribu, siente una atracción irresistible por el mar. Pero su padre, marcado por el miedo a lo desconocido, intenta mantenerla dentro de la isla.
Le repite: “Nadie sale más allá del arrecife.”
Ahí nace lo que llamo el “Síndrome de Moana”:
cuando el miedo —propio o heredado— te impide salir del lugar donde estás, aunque sepas que hay algo más allá.
🌴 El llamado del mar
Todos sentimos, alguna vez, ese impulso interno por ir más allá.
A veces es una idea, otras una incomodidad.
Pero siempre hay un punto donde la seguridad conocida empieza a pesar más que la incertidumbre de lo nuevo.
El arrecife simboliza ese límite mental.
Pasarlo no es animarse a emprender, es atravesar las voces del miedo, la opinión ajena y los propios límites.
🧭 El padre interior
El padre de Moana representa la voz del yo protector.
Esa que dice: “No arriesgues, no pierdas lo que tenés.”
Y aunque lo hace por amor, termina frenando el crecimiento.
Muchos emprendedores viven obedeciendo esa voz sin notarlo.
El problema es que lo “seguro” también puede ser una jaula.
Negar el deseo de explorar duele más que fracasar.
🌊 Primer intento: pasar el arrecife y volver
Moana se lanza al mar. La emoción la empuja, pero las olas la golpean y vuelve.
No fue el mar quien la venció: fue su falta de preparación emocional para sostener la incertidumbre.
A muchos les pasa igual: emprenden desde el impulso, pero sin estructura interna.
Y cuando las olas aparecen, el miedo se disfraza de prudencia:
“No era el momento.”
“El país está complicado.”
Volver a la orilla se siente como alivio, pero en realidad es una rendición silenciosa.
⚓ Soñar “chiquito”
Otros logran pasar el arrecife, pero se relajan.
Confunden haber salido con haber llegado.
Dejan de explorar, y el mar los devuelve sin que se den cuenta.
Emprender no es llegar. Es moverse.
Y cuando dejás de moverte, el mar te lo recuerda.
🌬️ El mar como espejo
El mar no se controla: se aprende a navegar.
Días de calma, días de tormenta.
Emprender es igual.
No se trata de evitar problemas, sino de ajustar las velas.
De moverte incluso con viento cruzado.
De creer en tu capacidad de flotar cuando todo parece hundirse.
🧠 El miedo no se elimina, se transforma
El miedo nunca desaparece.
Pero puede transformarse en energía.
Es el que te mantiene alerta, el que te hace prepararte.
Moana no lo venció ignorándolo, sino entendiéndolo.
Lo mismo vale para nosotros: agradecelo, pero no lo dejes manejar el timón.
💫 Creer en vos: la brújula que nunca falla
En su punto más difícil, Moana recuerda quién es.
Ahí cambia todo.
No se trata de eliminar el miedo, sino de recordar tu propósito.
Esa creencia no se construye con frases motivacionales, sino remando:
demostrándote, día tras día, que podés atravesar el arrecife y volver a salir.
🔭 Propósito como norte
Emprender sin propósito es navegar sin brújula.
Podés remar mucho, pero cualquier viento te desvía.
Tu “para qué” es lo que te sostiene cuando el cuerpo te pide parar.
🚤 Emprender es moverse
Emprender no es tener una idea brillante.
Es moverse, incluso sin certezas.
Es aceptar que el mar cambia y vos también.
Y que el viaje vale más que el destino.
🏝️ Volver al mar una y otra vez
Crecés cada vez que te animás a salir otra vez.
Cada etapa nueva te desafía a volver a aprender.
Ese es el verdadero ciclo del emprendedor: explorar, aprender, ajustar, volver a salir.
🌅 El llamado nunca se apaga
Si alguna vez sentiste el llamado del mar, escuchalo.
Si las olas te devolvieron, volvé a intentarlo.
Y si estás navegando y el viento se detiene, recordá quién sos.
El mar premia al que confía, al que aprende, al que no se rinde.
Porque emprender, al final, no es llegar a una isla nueva, sino convertirte en alguien que puede navegar cualquier mar!
Alejandro Lenton
Broker RE/MAX 202 · Emprendedor en red · Formador de agentes inmobiliarios
🌊 “Emprender es navegar. Y el que navega, nunca vuelve a ser el mismo.”
Aviso legal: Las referencias a la película Moana y sus personajes se realizan únicamente con fines educativos y analógicos para ilustrar comportamientos del emprendedor. Moana y todos los elementos relacionados son propiedad intelectual de The Walt Disney Company y sus filiales. No existe afiliación, relación comercial ni patrocinio alguno entre el autor de este artículo y Disney.







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