top of page

Tus primeros 90 días como agente inmobiliario en REMAX 202: cómo se construye un negocio propio desde cero

13 jul
9 min de lectura

Los primeros 90 días como agente inmobiliario en REMAX 202 no se tratan de "vender rápido", sino de construir la base de un negocio propio: agenda, cartera de contactos, conocimiento del mercado de tu zona y hábitos comerciales que después sostienen todo lo demás. Si estás evaluando dar el salto y emprender en real estate en Zona Norte —Don Torcuato, Tigre y alrededores del GBA Norte—, esta es una hoja de ruta realista de esos primeros tres meses: qué pasa, qué se espera de vos y qué te da la oficina para que no arranques solo.

Vamos a ser claros desde el principio, porque es la parte que muchos prefieren no escuchar: emprender como agente inmobiliario no es conseguir un empleo con sueldo fijo. Es abrir tu propio negocio dentro de una estructura que ya funciona. Eso significa que los primeros 90 días son de siembra, no de cosecha. Quien entienda esto desde el día uno arranca con una ventaja enorme sobre quien espera facturar en la primera semana.

¿Por qué los primeros 90 días definen tu negocio?

La misión de REMAX 202 es ayudar a las personas a convertirse en agentes inmobiliarios exitosos con un alto nivel de realización personal, para que ellos, a su vez, ayuden cada día a más gente a cumplir el sueño de mudarse a la vida que quieren. Esa misión no se cumple con un golpe de suerte: se cumple construyendo un negocio con método. Y todo negocio con método tiene una etapa de fundación.

En real estate, esa etapa de fundación son los primeros meses. Es cuando armás tu base de datos, cuando te hacés conocido en tu zona de influencia, cuando aprendés los procesos de captación y de cierre, y cuando incorporás los hábitos que después vas a repetir durante años. Un agente que dedica sus primeros 90 días a construir esa base tiene un negocio. Un agente que dedica sus primeros 90 días a esperar que "caiga" una venta, tiene una ilusión.

La buena noticia es que no tenés que inventar el método. Una de las razones para emprender dentro de una red como REMAX —y no armar una inmobiliaria propia desde cero— es exactamente esa: los procesos, la capacitación y el acompañamiento ya existen. Vos aportás la energía, la disciplina y la constancia; la estructura aporta el mapa. Podés ver cómo se plantea eso en la página de Ser agente inmobiliario REMAX, donde está detallada la propuesta para quien quiere desarrollar su propio negocio.

Mes 1: fundaciones, formación y tu círculo de influencia

El primer mes casi nunca es de operaciones. Es de preparación, y está bien que así sea. Nadie abre un local a la calle y espera vender el primer día sin haber puesto la mercadería en las góndolas.

La capacitación inicial es tu prioridad número uno. En estos primeros treinta días vas a incorporar lo esencial: cómo se capta una propiedad, cómo se hace un análisis comparativo de mercado para orientar un precio de publicación con criterio, cómo funcionan los formularios y la parte legal de una operación, y cómo se usan las herramientas tecnológicas de la red. No hace falta que sepas todo de memoria; hace falta que sepas dónde buscar y a quién preguntar. Ese es el valor de emprender dentro de una estructura y no en soledad.

Tu segundo foco del mes 1 es tu círculo de influencia. Suena simple, pero es la mina de oro que casi todos subestiman: la gente que ya te conoce. Familia, amigos, excompañeros de trabajo, vecinos de Don Torcuato, el club, la escuela de tus hijos. No para venderles algo de entrada, sino para que sepan a qué te dedicás ahora. En real estate, el negocio se construye sobre la confianza, y la confianza empieza por quienes ya confían en vos. Armar esa primera base de datos —con nombres, teléfonos y una nota de cómo conocés a cada uno— es una de las tareas más rentables de todo el proceso.

El tercer foco es tu zona. Elegí un área geográfica concreta y empezá a conocerla como la palma de tu mano: qué se vende, a qué valores, qué tipologías predominan, qué barrios cerrados hay en Tigre, qué demanda hay en Don Torcuato. Recorrela. Mirá publicaciones. Anotá precios. Cuando alguien te pregunte "¿cómo está el mercado por acá?", tu respuesta va a valer oro, y esa autoridad local es puro SEO de la vida real: te vuelve la referencia de tu barrio.

Mes 2: captación, primeras propiedades y ritmo comercial

Si el mes 1 fue poner los cimientos, el mes 2 es empezar a levantar paredes. Acá aparece la palabra que define el negocio inmobiliario: captación.

Un agente inmobiliario vive de sus captaciones. Sin propiedades para ofrecer, no hay negocio. Por eso el segundo mes se trata de convertir todo ese trabajo de base en las primeras propiedades en cartera. Y acá conviene bajar una expectativa realista: las primeras captaciones cuestan más que las siguientes, porque todavía no tenés recorrido que mostrar. Es normal. Cada propiedad que sumás te da material, referencias y visibilidad para la próxima.

En esta etapa, tu agenda empieza a tomar forma de negocio. Un ritmo comercial sano en el mes 2 suele incluir contactos diarios con tu base de datos, algunas visitas a propiedades por semana, presentaciones de servicio a potenciales vendedores y seguimiento de cada conversación que abriste el mes anterior. No es magia: es actividad constante y medible. Lo que no se mide, no se mejora.

Un detalle clave sobre precios: cuando ayudás a un propietario a definir el valor de publicación de su inmueble, no estás "tasando" en el sentido legal del término. Estás haciendo un análisis comparativo de mercado, apoyado en operaciones reales y en datos de tu zona. La tasación con validez legal la firman los corredores públicos matriculados de la oficina —en REMAX 202, Claudia Schaer (CMCPSI 7093) y Javier Del Pos (CUCICBA 9341)—. Entender esa diferencia desde el mes 2 te posiciona con seriedad frente al cliente y te evita prometer lo que no corresponde.

Si sos vos quien está del otro lado —un propietario evaluando vender— podés ver cómo la oficina acompaña ese proceso en Vende tu propiedad. Verlo desde la óptica del cliente también te ayuda como agente: entendés qué espera la persona que confía su propiedad en tus manos.

Mes 3: primeras operaciones y el efecto de la red

El tercer mes es donde muchos agentes ven aparecer sus primeras operaciones concretas. No es una regla fija —cada negocio tiene su ritmo—, pero cuando se hizo bien el trabajo de los meses 1 y 2, el mes 3 empieza a devolver.

Y acá entra en juego algo que difícilmente puedas replicar emprendiendo solo: la red de networking. REMAX es la red de agentes y oficinas más grande del mundo, y eso no es una frase de folleto. Significa que una propiedad que captás en Don Torcuato puede encontrar comprador a través de un colega de otra oficina de Zona Norte; significa que un cliente que quiere mudarse del GBA Norte a otra zona del AMBA puede ser atendido por alguien de tu misma red; significa referidos, colaboraciones y operaciones compartidas que multiplican tus posibilidades. Un agente solo tiene su cartera. Un agente en red tiene, en la práctica, acceso a miles de carteras.

El otro gran aprendizaje del mes 3 es sobre los ingresos. En un negocio propio, el ingreso no es lineal ni mensual como un sueldo: llega por operación cerrada, y las operaciones tienen tiempos. Por eso, quien emprende con la cabeza de emprendedor separa una reserva para sostener los primeros meses y no se desespera. La recompensa de este modelo es proporcional: no tenés techo de ingresos, tu esfuerzo se capitaliza y el negocio que construís es tuyo. Pero exige aguantar la curva de siembra sin romper la disciplina.

¿Cuánto hay que invertir para emprender como agente inmobiliario?

Emprender en real estate implica una inversión, como todo negocio. No es "pagar un curso" y listo: es acceder a una licencia de marca, a un sistema de trabajo probado, a capacitación continua y a las herramientas para desarrollar tu propio negocio. Esa inversión se recupera en la medida en que trabajás el sistema.

La diferencia con montar una inmobiliaria propia desde cero es enorme. Si armaras tu oficina en soledad, tendrías que construir marca, procesos, tecnología, formación y contactos vos mismo, y bancarlo económicamente durante años antes de tener tracción. Emprender dentro de REMAX 202 comprime ese camino: te subís a una estructura que ya existe y ya funciona, con una marca que la gente de Zona Norte reconoce, y ponés tu energía en lo que de verdad mueve la aguja —captar, atender y cerrar— en lugar de reinventar la rueda.

¿Qué te da la oficina que no tendrías emprendiendo en soledad?

Cuando alguien evalúa emprender en real estate, la pregunta honesta es: ¿qué gano haciéndolo dentro de REMAX 202 en lugar de por mi cuenta? La respuesta se ve con claridad en estos primeros 90 días, que es cuando un agente en soledad más sufre y más abandona.

Ganás formación estructurada desde el día uno: no aprendés a los tropezones, sino con un programa de capacitación pensado para que incorpores captación, negociación, análisis comparativo de mercado y parte legal en orden y sin huecos peligrosos. Ganás procesos claros: sabés qué hacer en cada etapa de una operación, con checklists y formularios probados, en vez de improvisar y arriesgarte a errores que en real estate se pagan caro. Ganás herramientas tecnológicas —CRM, portales, materiales de marketing— que solo tendrías si las compraras y aprendieras a usar una por una. Ganás una marca reconocida: cuando te presentás en un hogar de Don Torcuato como agente de REMAX, la conversación arranca desde la confianza, no desde cero. Y ganás acompañamiento humano: brokers y colegas con recorrido que te ayudan cuando aparece la primera objeción difícil o la primera negociación trabada.

La visión de la oficina lo resume bien: tener las herramientas y la franca voluntad de ayudar a cada agente a conseguir todo su potencial, con una total vocación de servicio a las familias que quieren mudarse a la vida que sueñan. Ese respaldo, en los primeros 90 días, es la diferencia entre construir con red y caminar por la cornisa.

¿Cómo se ve una semana típica de un agente en su etapa de arranque?

Para bajar todo esto a tierra, ayuda imaginar cómo se ve una semana concreta durante los primeros meses. No es una fórmula rígida —cada agente ajusta su negocio a su realidad—, pero da una idea del ritmo comercial que sostiene el crecimiento.

La prospección diaria es el corazón de la semana: dedicar un bloque fijo, todos los días, a contactar personas de tu base de datos, hacer seguimiento de conversaciones abiertas y generar nuevos contactos. Sumale visitas a propiedades y presentaciones de servicio a potenciales vendedores repartidas en la semana, tiempo para recorrer y estudiar tu zona de Zona Norte, y un espacio para capacitación y para cargar y ordenar tu CRM. Lo importante no es la cantidad de horas heroicas, sino la regularidad: un negocio inmobiliario se construye con actividad constante y medible, semana tras semana. El agente que protege su bloque de prospección como si fuera una reunión con el cliente más importante es, casi siempre, el que termina creciendo.

Cinco hábitos que separan al agente que crece del que abandona

A lo largo de esos primeros 90 días, hay cinco hábitos que marcan la diferencia entre quien construye un negocio y quien se frustra y deja:

Primero, la constancia diaria. El negocio inmobiliario premia al que aparece todos los días, no al que hace un esfuerzo heroico una vez por mes. Mejor una hora de prospección todos los días que ocho horas un sábado suelto.

Segundo, alimentar la base de datos. Cada contacto nuevo entra a tu sistema. Tu base de datos es tu negocio: el día que tenga cientos de personas bien gestionadas, tenés una máquina de generar operaciones.

Tercero, apoyarse en el acompañamiento. Preguntar no es debilidad, es inteligencia comercial. La oficina está para eso. El agente que usa la capacitación y el mentoreo acorta su curva de aprendizaje a la mitad.

Cuarto, foco geográfico. Ser "el agente de Don Torcuato" o "el que sabe de tal barrio de Tigre" vale más que intentar abarcar todo el AMBA y no ser referencia de nada.

Quinto, mentalidad de dueño. Sos el dueño de tu negocio. Tu agenda, tus resultados y tu crecimiento dependen de vos. Esa responsabilidad, que al principio asusta, es exactamente lo que después se convierte en libertad.

Preguntas frecuentes sobre los primeros 90 días

¿Necesito experiencia previa en ventas o en real estate?

No es un requisito excluyente. Muchos agentes exitosos de REMAX 202 vinieron de rubros completamente distintos. Lo que se necesita es disposición a aprender, constancia y ganas de construir algo propio. La formación la da la oficina.

¿Voy a estar solo en esos primeros meses?

No. La propuesta de valor de emprender dentro de la red es precisamente el acompañamiento: capacitación, procesos claros, herramientas y una comunidad de agentes que colabora. Emprendés por tu cuenta, pero no en soledad.

¿En cuánto tiempo puedo hacer mi primera operación?

Depende de cuánto y cómo trabajes. Hay agentes que cierran en el primer mes y otros en el cuarto. Lo que sí es constante: quienes hacen bien el trabajo de base en los primeros 90 días tienden a tener un negocio mucho más sólido y sostenible en el tiempo.

¿Puedo empezar sin dejar mi trabajo actual?

Es una decisión personal, pero conviene ser honesto: el real estate es una actividad comercial de tiempo completo. Se puede iniciar una transición, pero los resultados llegan cuando la dedicación es real. Cuanto antes trates a tu negocio como tu negocio, antes empieza a rendir.

El primer paso

Los primeros 90 días no te van a hacer rico, pero pueden dejar plantado un negocio que crezca durante años. Esa es la diferencia entre buscar un empleo y emprender: uno te paga por el tiempo, el otro te capitaliza el esfuerzo.

Si estás en Don Torcuato, Tigre o en cualquier punto del GBA Norte y venís dándole vueltas a la idea de construir tu propio negocio en real estate, el mejor momento para empezar a sembrar es ahora. Conocé la propuesta completa en REMAX 202 y dá el primer paso de tu propia hoja de ruta.

Como dice Alejandro Lenton, Broker de REMAX 202: "Hacer, hacer y hacer es el camino". Los primeros 90 días son, justamente, para empezar a hacer.

Entradas recientes

Ver todo
bottom of page